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  • María Celestina Gálvez Nieto

Deshidratación en adultos mayores: síntomas, efectos y recomendaciones


La segunda semana del mes de junio pasado los periódicos titulaban “La peor ola de calor en junio en 20 años”, con temperaturas por encima de los 50 ºC. Los efectos del calentamiento global son cada vez más evidentes.

Pero vamos al tema que nos interesa, y mucho, frente al dato de estas elevadas temperaturas: la deshidratación en adultos mayores.

Según datos difundidos por el Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat) en promedio la ola de calor puso los termómetros, de manera relativamente constante durante el día, en las estaciones meteorológicas de Lleida-La Femosa, Balomar y Sant Romà d'Abella en 39ºC.

En este artículo te contamos cómo identificar algunos de los síntomas, cuáles pueden ser los efectos o consecuencias de atravesar un episodio de deshidratación en las personas mayores, y algunas acciones que llevamos a cabo en Cugat Residencial para prevenir estas situaciones.


Síntomas de la deshidratación en adultos mayores


A medida que envejecemos el sentido de la sed disminuye. Por esta razón, cuando una persona mayor siente un alto deseo de beber agua se encienden las alarmas. Todos pensamos claramente en la problemática deshidratación en adultos mayores.


Síntomas leves


Entonces, primer síntoma (leve) y muy importante prestarle la debida atención, teniendo en cuenta las condiciones psicofísicas de la persona: si demanda la necesidad de ingerir líquido, observar la evolución de su sed muy de cerca. Es recomendable estar pendiente.

Otros síntomas leves habituales de la deshidratación en adultos mayores pueden ser:

• Boca seca.

• Tensión arterial baja.

• Piel poco elástica y seca.

• Respiración rápida.

• Aumento del ritmo cardíaco.

• Bajo flujo sanguíneo.

• Confusión e incluso desorientación.


Síntomas complejos


En ocasiones se ve disminuida la cantidad de veces que las personas mayores eliminan líquidos. Dejar de orinar es un síntoma claro y complejo para detectar un posible episodio de deshidratación en adultos mayores.

Es especialmente complejo, porque muchas veces es consecuencia de alguna infección gastrointestinal. Como sucede con los bebés también, por ejemplo, si estás sano e ingieres cantidades de agua suficiente como para compensar la pérdida de sales y minerales que se pierden con la diarrea y los vómitos, las probabilidades de una deshidratación disminuyen.

Pero como ya hemos mencionado, con la vejez bebemos menos líquido, y este hecho completa el cuadro favorable a desarrollar episodios de deshidratación en adultos mayores.


¿Qué efectos provoca la deshidratación en adultos mayores?


La deshidratación se pone de manifiesto a partir de fallos de equilibrio, dolor de cabeza y baja tensión. En otras palabras, es evidente que afecta el rendimiento físico y la función cerebral.


En este sentido, entre los riesgos de desarrollar episodios de deshidratación en adultos mayores se encuentran, por ejemplo: el aumento de probabilidad de caídas debido a la pérdida de equilibrio, y de fuertes golpes por desvanecimientos, desmayos o somnolencia. También puede provocar apatía y confusión.


Acciones para prevenir la deshidratación en adultos mayores


En Cugat Residencial ante la llegada del verano y frente a esta ola de calor imprevista, continuamos trabajando para mantener el bienestar y la calidad de vida que merecen nuestros mayores.


Para ello llevamos a cabo una serie de medidas que nos aseguren una buena hidratación:


Regulación de la temperatura: la disponibilidad de ambientes con aire acondicionado garantiza la regulación de la temperatura corporal, para que se mantenga estable, y así evitar golpes de calor.


Paseos por la playa: estamos en primera línea de playa, y este es un privilegio que disfrutamos mucho con el buen tiempo. La brisa marina cuando desciende el sol permite disfrutar de hacer un poco de actividad física en un entorno agradable, fresco y natural.


Estar atentos al consumo regular de agua de nuestros residentes es la clave de cada día durante el verano.


Profesionales de la nutrición elaboran las dietas de verano: Basada en alimentos hidratantes que aporten mayor energía al cuerpo.


Fomentamos el consumo de gelatinas, frutas y hortalizas. Por ejemplo, la manzana, la sandía y el pepino son alimentos que contienen una proporción promedio del 90% de agua.


En Cugat Residencial, cuidamos de tus mayores, cuidamos de tu familia.


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